Esponjas naturales

Los métodos de limpieza y exfoliación más respetuosos con el planeta y más mimosos con tu piel siempre nos acercan a las esponjas naturales y biodegradables.

La limpieza facial y la esponja de konjac

La esponja de konjac es un planta de origen asiático, donde se usa desde hace más de 1.500 años, especialmente en el cuidado de los bebés.

La esponja de konjac de Oceana es ecológica, vegana y biodegradable, no contiene colorantes, conservantes, BPA ni otros tóxicos. Es la alternativa más sostenible para la limpieza facial.

Nosotras usamos la esponja konjac por la noche, para eliminar las impurezas del día a día, mejorar la circulación sanguínea y regenerar nuestra piel.

La esponja konjac realiza una suave exfoliación de la piel creando una película protectora y una sensación relajante muy agradable después de usarla.

La esponja de konjac de Oceana tiene forma de corazón y contiene carbón de bambú, así que está especialmente indicada para eliminar los puntos negros, las manchas y el acné. Es antibacterial, astringente y antiinflamatoria. Además, puede ser utilizada para todo tipo de pieles gracias a su PH neutro.

Cuando recibas tu esponja de konjac la encontrarás bonita, brillante y áspera. Debes dejar la esponja en remojo durante unos segundos para observar cómo cambia su textura, crece y se suaviza.

BEAUTIP: Nosotras no usamos agua, siempre usamos alguna infusión eco, como la de la manzanilla, para aumentar así los beneficios de su uso y abrir los poros para facilitar la absorción de la crema después. Recuerda que no es necesario usar ningún jabón convencional, su misma composición propicia la espuma.

Después de hidratar la esponja, masajea en círculos por el rostro durante uno o dos minutos. Seca tu piel y aplica tu sérum o crema habitual.

Para cuidar bien tu esponja de konjac recuerda retirar siempre su exceso de humedad y dejar que se seque al aire libre, sin luz directa.

Finalmente, cuando quieras deshacerte de tu esponja de konjac recuerda que es 100% biodegradable: puedes reciclar la esponja de konjac en la sección de residuos orgánicos o plantarla en una maceta. Siempre es una mejor opción que dejar una esponja de plástico vagando por nuestros océanos durante cientos de años.

Cuidar de ti y del planeta al mismo tiempo es posible.

esponja konjac

Exfoliación corporal con la esponja de luffa 

La luffa es el fruto de una planta tropical originaria del sureste asiático.

La esponja de luffa de Oceana es ecológica, vegana y biodegradable, no contiene colorantes, conservantes, BPA ni otros tóxicos. Es la alternativa más sostenible para la exfoliación corporal.

Su principal uso es como cosmético, aunque cada vez es más conocido su uso en la cocina, muchas personas de todo el mundo han cambiado sus estropajos de limpieza del menaje de cocina por las esponjas de luffa. Es una opción estupenda también, lo importante es buscar unos hábitos domésticos saludables para ti y para el planeta.

Las esponjas de luffa se valoran desde hace miles años como exfoliantes, ayudan a eliminar las células muertas de la piel liberando los poros, estimulando la circulación y dejándola mucho más suave. Al mismo tiempo, las esponjas de luffa cuentan con cucurbitacina, un hidratante natural que ayuda a que nuestra piel luzca reluciente. Te sorprenderás de los resultados que un buen exfoliante e hidratante natural puede hacer por el brillo de tu piel.

esponja luffa

Exfoliación en la ducha

La forma de uso es muy sencilla. Si decides usar la esponja en la ducha de forma tradicional, debes humedecer la luffa, aplicar algo de jabón y frotar tu cuerpo. Servirá como una esponja convencional pero con los beneficios de la luffa añadidos.

ECOTIP: Si te animas a acabar tu ducha con agua helada, una de las prácticas de bienestar finesa más conocidas, podrás aprovecharte de muchos de sus beneficios: desde la aceleración del metabolismo, la activación del sistema inmune, hasta la mejora del estado de ánimo. No olvides que ahorrarás en tu factura de la luz y reducirás el CO2 que generamos para calentar el agua :)

Dry Brush 

La exfoliación en seco, también conocido como “dry brush”, también es una antigua técnica asiática. Para realizar el dry brush debes pasar la esponja de luffa por todo cuerpo presionando muy ligeramente. Los movimientos deben ser ascendentes para facilitar el retorno de la sangre y mejorar la circulación, siempre en dirección al corazón. La exfoliación en seco elimina células muertas, estimula el drenaje linfático, ayuda a acabar con la retención de líquidos, reduce la celulitis y aporta energía.

Al igual que sucede con la esponja de konjac, puedes deshacerte de la esponja de luffa sin remordimientos: recuerda que es totalmente biodegradable, así que no estará durante doscientos años en un vertedero con el resto de esponjas de plástico convencional.

Ah, no olvides que las esponjas vegetales duran más que las sintéticas, eso te permite a ti ahorrar dinero y al planeta miles de residuos.

Gracias por vivir de forma sostenible:)

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